jueves 24 de diciembre de 2009

Décimo Pachakuti

Prepararse compañera, compañero, para el Décimo Pachakuti

Kay Puno Kheswa Ayllu manta pacha, Waike panay Kuna, tata mamakuna,
wayna sipaskuna, kayta allinta khawarisun, imayna kausayninchis kay
pachapi kaska…….rimarisunchis

EL GRAN JUBILEO POR LOS DIEZ MIL AÑOS DE NACIMIENTO DE LA CULTURA
HUMANA Y POR EL INICIO DEL DÉCIMO GRAN PACHAKUTI

En este mes del Cápac Raymi (o diciembre) se da inicio a un nuevo año
del solsticio de verano, en que se llevarán a cabo distintas
celebraciones referidas al año 1,387 de los musulmanes, en tanto que
los judíos celebrarán 5,769 años de su vida religiosa y nuestros
hermanos mayas contabilizará n 5,121 años de su cultura. Por su parte,
los cristianos se preparan a conmemorar unos dudosos 2,010 años de su
vigencia; dudosos por varias razones, la primera es que, por un
capricho de los senadores romanos, un día optaron por dejar de
celebrar el año nuevo al comenzar la primavera para trasladarla al
primero de enero, la segunda es que para adecuar las celebraciones
nórdicas a las propias del cristianismo, un Papa romano en forma
absolutamente arbitraria estableció que Jesús tenía como fecha de su
nacimiento un día de la última parte del mes de diciembre, aunque
jamás se pudo determinar en que fecha se habría producido ese
acontecimiento.

Establecida de esta forma tan maniquea y falsa la fecha en que debía
conmemorarse la era cristiana, se empezó a contar una época que' ahora
llega al año 2010. o siglo XXI, ante lo cual, los peruanos nos
preguntamos, ¿cuál debe ser nuestra postura y posición frente a tal
celebración?

Para responder a esta interrogante es preciso anotar que el
cristianismo aportó al judaísmo un cierto tono distinto, expresado en
su actitud misional e intolerante, el cual, al ser asumido por el
emperador romano Constantino pronto se convirtió en el sustento
religioso y espiritual de un romanismo imperial que se afirmó en
Europa por obra de predicadores fanáticos y de agresivos gobernantes
guerreros que usaron tal religión para imponerse en todo ese
continente. Así es como se dio inicio a la llamada civilización
cristiana del occidente, que luego emprendería las grandes guerras de
arrasamiento de pueblos enteros, a los que se les denominó "cruzadas"
destinadas a que Europa dominara el área estratégica del medio
oriente, con el pretexto de apoderarse de Jerusalén, que es la ciudad
en que habría nacido Jesús.

Ese espíritu de guerra brutal y religiosa es el que impulsó a los
reyes católicos de Castilla y Aragón, en la última etapa de sus luchas
contra los musulmanes, y es el que guió la invasión genocida que los
invasores españoles ejecutaron contra los pueblos indígenas de
América.

El resultado de esta espantosa incursión se expresó en que aquí fueron
aniquilados entre 40 a 50 millones de nuestros grandes antepasados,
quienes habitaban tanto en las islas caribeñas como en las tres partes
del continente americano. Pero como en México y el Perú habían
florecido civilizaciones extraordinariamente avanzadas, (tanto, que
prácticamente en todos los planos superaban a Europa), el efecto de la
agresión europea contra los pueblos americanos se tradujo no solamente
en que América retrocedió profundamente sino en que se perdió una
preciosa oportunidad para que toda la humanidad pudiera beneficiarse
de los grandes logros alcanzados por nuestros antepasados en todas las
órdenes de la vida social, económica, cultural y tecnológica.

A la vista de estos resultados históricos, ¿puede justificarse que se
celebre como si fuera algo positivo para la humanidad el transcurso de
los 2,010 años de un cristianismo que le dio a Europa el justificativo
religioso para sus aventuras imperiales y genocidas a través de todo
el mundo?

La respuesta es no.

Alguien podría explicar que en esos dos milenios la humanidad avanzó
en los planos científico y tecnológico.

Y la respuesta será que, efectivamente, la humanidad hizo avances en
los planos de la ciencia y la tecnología, pero es claro que ellos
habrían sido mayores si no se hubieran aplastado los fenomenales
avances en ingeniería hidráulica, en metalurgia, en navegación, en
ingeniería vial y urbana, en acondicionamiento territorial, en
destilería, en biogenética y en organización social incásica. Más aún:
al cabo de estos 2,010 últimos años la masa de los marginados cubre
más de las 3 cuartas partes de toda la población mundial, al tiempo
que la vida natural ha sido inconcebiblemente dañada en todo nuestro
planeta sagrado.

¿Puede ser este un motivo de algún júbilo o alegría? Definitivamente
no.

Pero, en cambio, si hay otras razones por las que deberemos alegrarnos
en este Cápac Raymi (diciembre) del año 2010 de la era cristiana y del
año 10.000 de la cultura humana. Ellas son principalmente las que
siguen:

(Io) la humanidad conmemorará 10.000 años del surgimiento de la
cultura humana; y, (2o) al iniciarse este décimo milenio está ya en
curso un novísimo PACHAKUTI, o gran retorno de los tiempos antiguos,
el cual dará lugar a que una nueva civilización transforme nuestra
sociedad, haciendo que ella discurra nuevamente por los cauces de la
vida social fraterna, sin pobreza ni marginación y en que retornará la
coordinación armónica con nuestra Pacha eterna e infinita.

1) LOS DIEZ MIL AÑOS DE LA CULTURA HUMANA

De conformidad con lo que sabemos ocurrió que, como resultado de la
inacabable renovación de la vida que tiene lugar en el seno de la
Pacha, hace centenares de miles de años solares hicieron su aparición
los primeros seres humanos o Wari Wiraqocha Runa Kuna. Ellos vivieron
muy rústicamente, cuidados por la siempre protectora y madre de todo
lo existente: Pachamama. Esas primeras gentes se difundieron por el
mundo y así llegaron a los Andes Centrales de Indo América del Sur.

Pero a medida que el tiempo pasaba, esos nuestros primeros antepasados
aprendieron de la Pacha (que también es la gran sabia y la gran
maestra cósmica, porque es asimismo Pachayachachi) que es preciso
ayudarla en su obra de hacer que hayan más animales y plantas, así
como mejores vestidos y ambientes para que la vida de todos se
desenvuelva más plenamente. Por esta razón y causa es que se
organizaron por valles y de un modo seminómada, circunstancia esta en
que hicieron su aparición las primeras culturas complejas, que
tuvieron muchos centros de inicio e irradiación, pero cuyos restos más
expresivos se hallan en Lauricocha, que tienen una datación que revela
una antigüedad de DIEZ MIL AÑOS solares.

Simultáneamente, hubieron otros puntos igualmente importantes en que
se asentaron grupos humanos avanzados en el área andina central, tales
como Talara, Cupisnique, La Cumbe, Quirihuac, Casma, el Volcán, Ancón,
Chivateros, Tres Ventanas, Cabezas Largas, Pozo Santo, Lomas de
Ocofía, Playa Chira, Guitarrero, Ranracancha, Pachamachay,
Telarmachay, Uchumachay, Pikimachay, Jayhuamachay, Toquepaia y otros
más.

Estos centros son la expresión de que las culturas complejas fueron el
resultado de un vasto proceso social, el cual en Lauricocha tiene sin
embargo su punto más representativo y conservado. Todos estos
asentamientos corresponden, a la ya señalada datación de Lauricocha,
los cuales nos dan DIEZ MIL AÑOS DEL NACIMIENTO DE LA CULTURA
UNIVERSAL, hecho que ocurrió, como lo señalamos, en nuestros Andes
Centrales.

Es precisamente ese gran acontecimiento de trascendencia planetaria y
cósmica, que ahora conmemoramos. Es ese el Primer Gran PACHAKUTI que
si es un motivo suficiente de nuestro jubileo cósmico.

Después de ese Primer PACHAKUTI, sobrevino otro que no hizo sino
reforzar los logros del primero. Ese Segundo PACHAKUTI ocurrió hace
unos 9,000 años, cuando aparecen formas más refinadas de apoyo a la
Pacha en su gran obra de recreación de la vida, a través del cultivo
de nuestras hermanas plantas y nuestros hermanos animales. A esta
etapa del desarrollo humano (o Segundo PACHAKUTI), se le conoce como
del nacimiento de la agricultura y de la domesticación de los
animales (con lo que se destaca nuestro mayor hermanamiento y vida
comunitaria con plantas y animales), en esta época es que se inventa
ese gran centro ritual que es la Chacra, en que se conjugan la obra
humana (de apoyo) y la capacidad creadora de la Pachamama, en un
esfuerzo mancomunado y ritual para hacer florecer más intensa y
extensivamente la vida.
Luego, hace unos tres o cuatro mil años ocurre un tercer gran
PACHAKUTI, cuando surge la civilización de tipo fraterno. Este
PACHAKUTI sobrevino como resultado de que se inventaron los troges,
las pirwas, las coicas, los taqes, en fin, los depósitos grandes y
pequeños para la conservación de los alimentos. Así es como la vida
colectiva se pudo reforzar más todavía, con el añadido de que los
pueblos que se fueron formando organizaron su producción en los
distintos pisos ecológicos existentes, para asegurar su
autoabastecimiento, al tiempo que se extendían los caminos y
prosperaban las comunicaciones, los tambos y los centros urbanos; pero
también hizo su aparición la cerámica y la gran textilería. Todo estos
progresos dieron lugar a que se configurara así la civilización
fraterna, tan característica de nuestra tradición histórica indígena.

El momento culminante del proceso de creación de la alta civilización
ocurrió en el punto de convergencia de los ríos Mosna y Wacheqsa, hace
unos 3 mil años, en que se dieron los primeros pasos para construir un
monumental templo en el lugar que hoy es conocido como Chavín de
Huantar. Allí es que se muestra en todo su esplendor la civilización
que fue surgiendo a lo largo de los milenios que transcurren hace unos
4.000 a 3.000 años, que es la datación sucesiva de las ciudades
sagradas de Caral y de Chavín de Huantar.

Es bueno apuntar que Chavin es un cruce de caminos, lo que pone de
manifiesto que en esa época ya florecía el procedimiento de la
complementación de los distintos pisos ecológicos, en el cuadro de la
economía de los diferentes pueblos y comunidades, con lo que se prueba
que los mitmakuna (o mitimaes) son una creación de nuestros más viejos
antepasados que, por esta razón, no necesitaron de ninguna forma de
comercio, así como no establecieron ningún tipo de explotación del
trabajador, porque ya por entonces se mantuvo y perfeccionó el trabajo
en reciprocidad, como una expresión de la ya vigente ley de la
hermandad. Otra característica relevante de la civilización que tiene
su remate en Chavín es que allí se cohesionaron nuestros pueblos no
por razones políticas, sino por causas religiosas; esto implica que
quienes condujeron la vida colectiva de esa civilización fueron sabios
sacerdotes de nuestra Religión de la Pacha.

Enseguida de ese período, sobrevino un cuarto PACHAKUTI, caracterizado
porque en reemplazo de Chavín ocurre el primer gran desarrollo de las
distintas culturas y civilizaciones locales y regionales. Esta etapa
de nuestra historial es conocida como clásica en la arqueología
andina. De esta forma es que surgieron vigorosos asentamientos humanos
tales como Vicús Pabur, Monte de los Padres, Salinar, Cerro Arana,
Huaca Catón, Gallinazo, Mocoílope, Maranga, Huaca Pucllana, Pampa de
la Tinguiña, Marcahuamachuco, Pushash, Catac, Huariv Üca, Sapallanga,
Cumun Senca, Ñahuimpuquio, Chupas, Moche y otros más.

2o) LAS ALTAS Y MODERNAS CIVILIZACIONES ORIGINARIAS

El PACHAKUTI siguiente, o quinto, ocurrió hace unos 1500 años, cuando
se desarrollan los grandes estados de fundamento religioso y ético y
que tienen como sus centros más característicos en Huari y Tiaguanacu.
A partir o conjuntamente con ellos, se desarrollan centros similares a
todo lo largo de los Andes, de las Yungas y de la floresta, en que se
manifiesta a plenitud una arquitectura monumental, así como una
organización más ordenada de las mitmakuna (o mitimaes), una red de
centros poblados interconectados, un sistema caminero sólido y de gran
diseño, un eficiente sistema de recolección y almacenaje de alimentos
y el establecimiento de grandes y poderosos centros ceremoniales como
Pachacamac y otros. En todo caso, en Huari - Tiaguanacu nos hallamos
ya ante grandes estados modernos, aunque de un tipo muy distinto a los
de otras latitudes (principalmente distintos de los estados
militaristas de Europa y Asia), en los que se muestra una clara
orientación hacia el afianzamiento y mejora de las relaciones
familiares amplias y de la cooperación recíproca y en que la autoridad
tiene un claro fundamento moral, cultural y religioso.

Pero esa gran etapa concluye cuando hace unos 1,100 años ocurre un
sexto PACHAKUTI debido a que los grandes estados Huari - Tiaguanacu se
desintegran para dar paso al renacimiento de altas culturas regionales
tales como Chanchan (o Chimor), Talamabo, Pacatnamú, Sipán, Collique,
Pátapo, Túcume, Morropón, Ayabaca, Vichayalillo, Huayrapongo,
Condebamba, Marcahuamachuco, Chucuito, Hatun Colla, Hatunmarca,
Tunanmarca, Tambo de Mora, Lurin, Chincha, Pachacamac, Lurigancho,
Mango Marca; Huaycán, Armatambo, Cerro Azul, Incahuasi, Cuélap,
Huarpo, Paco, Killke. Una de las características más saltantes de este
nuevo período consistió en que sobresalen algunos notables Estados que
heredaron los logros de Huari-Tiaguanacu, aunque, con sus
particularidades propias, cada uno de ellos los perfeccionó y
enriquecieron. Los más notables de estos Estados regionales fueron:

La Confederación Chimor (o Chimú)
Las confederaciones de Cajamarca y Huamachuco
Las confederaciones Lupaca y Colla (en los alrededores del lago
Titicaca)
Las confederaciones Huancas: Junín, Tarma, Jauja y Huancayo.
Las confederaciones Chincha y Runahuánac.
La confederación Chanca.
Las confederaciones de Collique, Chillón y Rimac.
Los pueblos Chupachu, Yacha y Huamali.
Otros pueblos de la selva alta y baja.

3o) LA GRAN CONFEDERACIÓN TAWANTINSUYANA

Luego ocurrió un séptimo PACHAKUTI que tuvo lugar cuando, hacia el
siglo XV, empieza a despuntar una singular confederación de pueblos
que se hallaban en los alrededores de donde surgió la ciudad del
Qosqo, punto este en que unos grupos étnicos venidos del lago Titikaka
y de Pacaritampu, bajo la égida de una gran sacerdotiza llamada Mama
Huaco, empiezan la obra de organizar una confederación de pueblos
guiados por 8 hermanos Ayar (4 kurakas y 4 mamakunas) sobre las mismas
bases que habían regido a las confederaciones Huari y Tiaguanacu.

Hallándose en ese empeño, la Confederación cusqueña tuvo diferencias
sobre cuestiones de hegemonía con la Confederación de los pueblos
Chancas, los que en su impulso expansivo habían rebasado ya al pueblo
Quechua (que habitaba en Ápurimac). Tales diferencias se resolvieron a
través de consultas religiosas y de una guerra ritual en que no hubo
ni vencedores ni vencidos, porque todos estuvieron de acuerdo con los
resultados que favorecieron a los cusqueño. El gran conductor de esta
controversia fraterna fue el Capac Apu Pachacutec Inca Yupanqui, que
hizo tan grandes cambios en la Confederación Tawaritinsuyana que
surgía, que su época corresponde al octavo PACHAKUTI.

Este octavo y gran PACHAKUTI sentó las bases para la consolidación de
la Confederación Tawantinsuyana, concebida como un enorme y
magnificente proyecto de unificación fraterna de todos los pueblos del
mundo, organizados en 4 áreas o regiones. Ese majestuoso proyecto fue
llevado cabo a través de pacientes negociaciones, en que mediaron
nuestras Guacas y en que hubo mucha buena voluntad, de manera que uno
a uno se fueron incorporando al mismo todos los pueblos. Corno a todos
les convenía formar parte de la Confederación, el proceso de
unificación se facilitó, dando lugar a que el Estado Inca se
extendiera hasta las pampas argentinas y el río Maule por el sur,
hasta todo el sur de Colombia por el norte, y por la llanura Amazónica
(hasta el centro del Brasil) por el oriente.

Por sus fundamentos, esta gran Confederación dio lugar a que se
organizara el Estado más equilibrado, justo y próspero que conoce la
humanidad de todos los tiempos. En su seno no hubo ni pobres, ni
marginados, ni humillados, ni excluidos, al tiempo que todos los
pueblos pudieron prosperar ininterrumpidamente, en armonía con la
Pacha maternal y generosa.

4o) DE LA OSCURIDAD COLONIAL AL DÉCIMO PACHAKUTI LIBERADOR

Cuando el gran Estado fraterno y confederal del Tawantinsuyu se
hallaba en plena expansión y auge fue arteramente atacado por una
banda de ruines asesinos y ladrones, que en forma cobarde acorralaron
y masacraron en la Plaza de Cajamarca a 10.200 miembros de la élite
incásica que acompañaban al Capac Apu Atao Wallpa, quien cayó
prisionero tras esa sucia emboscada. Con ese acto de inconcebible
doblez y falsía es que se dio inicio al noveno PACHAKUTI, o gran
revuelta de los tiempos, aunque esta vez para mal de nuestro pueblo y
de toda la humanidad.

La fecha de la cruel Matanza de Cajamarca fue la del 16 de noviembre
de 1532, día ese en que de pronto se apagó el Apu Inti. En tal
oportunidad, concurrió a la Plaza cajamarquina Atao Wallpa con los
capacuna de los 4 suyus y sus asistentes, así como con los mayores
sabios e ingenieros del Estado, además de todos los más altos
funcionarios civiles y religiosos del Tawantinsuyu. Es decir que allí
estuvo la flor y nata de la inteligencia y la élite incásica; en tales
circunstancias ninguno de ellos llevaba arma alguna porque entre
nosotros, ni a las reuniones ni a las negociaciones se va armado. Así
es que los asaltantes atacaron en un lugar cerrado, con ventaja,
alevosía y en forma absolutamente cobarde, porque sabían que los
grandes señores tawantinsuyanos estaban absolutamente desarmados.

Pero lo peor de todo es que, de acuerdo con nuestras normas, cuando un
Apu como Atao Wallpa se encuentra en manos del enemigo, a este no se
le puede atacar, razón por lo cual los soldados que rodeaban Cajamarca
no aplastaron a los bandidos, como correspondía hacerlo. Además, esta
muestra práctica religiosa les abrió a los invasores las puertas del
país, de modo que pudieran entrar a los jardines del Tawantinsuyu para
destruirlo todo y para robar. Así es como sobrevino la destrucción de
los grandes logros científicos y tecnológicos incásicos, todos los
cuales sobrepasaban a la Europa de entonces en cientos de años. Por
esa razón, tal acontecimiento no solo nos dañó a nosotros sino también
a toda la humanidad que, de otra manera, se habría beneficiado no solo
del oro y la plata que se nos robó, ni solo de la enorme variedad de
alimentos que le dimos a todo los pueblos del mundo, sino también de
nuestros grandes progresos en textilería, ingeniería de caminos y de
hidráulica, en biotecnología, en metalurgia, en el manejo del medio
ambiental, en astronomía, en navegación y en tantos otros campos en
los que superábamos sobradamente a los europeos

Como es sabido, con esa destrucción y saqueo vino el más gigantesco
genocidio que conoce la historia de la humanidad, pues en su curso se
masacró a más del 90 por ciento de nuestra población. De esta forma es
que el aniquilamiento de nuestro pueblo solo tiene un símil o parangón
en la hecatombe mexicana y en el genocidio de los caribeños, todos
ellos cometidos por los españoles en nombre de su fe católica.

Esa bestial matanza hispánica hace que el siglo XVI deba ser
considerado como el más cruel, ruin y genocida de todos los que
protagonizó la Europa católica e imperial.

La república que vino después de la colonia fue el producto del
sacrificio y la lucha de los guerrilleros indios, que vencieron a los
coloniales en los campos de Ayacucho a las órdenes del héroe máximo de
esa jornada, que fue el coronel de guerrillas Marcelino Carreño
(batalla de los campos de Ayacucho ocurrida el 9 de diciembre de
1824). Pero esa república traicionó al pueblo del Perú y actuó con más
saña extranjerizante que los propios genocidas españoles. Así es que
durante la república los males prosiguieron hasta hoy, en que estamos
ingresando a un nuevo PACHAKUTI, que históricamente es el décimo y que
restaurará en nuestras tierras la grandeza, la prosperidad y el
equilibrio del pasado.

Un signo de que el DÉCIMO PACHAKUTI está ocurriendo es que muchas
WAKAS están renaciendo, al mismo tiempo que resurge nuestra religión
de la PACHA. Estos son los signos de que volveremos a tener la fuerza
y el poder que tuvimos en el pasado, con lo que podremos retomar el
camino interrumpido hace cerca de 500 años, cuando se nos agredió tan
cobarde, ruin y malévolamente.

Esta es la razón de nuestro júbilo por el advenimiento del AÑO DIEZ
MIL DE LA CULTURA HUMANA, que nosotros festejaremos a partir de este
Capac Raymi (diciembre) glorioso en que nos alegraremos, como lo
señalamos, por el retorno de nuestras Guacas y de nuestras prácticas y
hábitos, con los que volveremos a vivir en una gran sociedad post
moderna, para beneficio de toda la humanidad, en el curso del nuevo
milenio que se inicia.

¡LLANLLARISUN POR EL DÉCIMO PACHACUTI LIBERADOR!
¡LLANLLARISUN POR TODO NUESTRO GRAN PUEBLO!
Puno Kullana Suyu Llaqta, Capac Raymi, Mosoq Wata 10.000 NOTA: Súmate
a esta jornada para descristianizar a nuestros pueblos y Naciones,
Organízate, esperamos tu opinión y comentario, agrega tu nombre y la
de tu organización.

Cual feliz navidad?, cuando cientos de niños mueren de hambre, miles
de niños desnutridos, miles de jóvenes desocupados, y miles de
familias sin techo, apenas comen una sola vez al día, ….. A eso se
llama feliz navidad

TUPAC AMARU
UN INDOMABLE GUERRERO QUE VUELVE Y SE PASEA EN LOS ANDES

JALLALLA KHESWA MARCKA…….. KAUSACHUM AYMARA LACTA
DESDE EL MILENARIO QOSQO……….AHORA SIEMPRE…………….LLALLISUNCHIS

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